Top 10 peloteros cubanos en Grandes Ligas en 2016

La temporada 2016 fue especial para el béisbol cubano. Por primera vez en casi seis décadas más de treinta peloteros de ese país tuvieron acción en Grandes Ligas, la mayoría con contratos millonarios; sin embargo, no todo salió bien en el campeonato, porque ocurrió la muerte, a los 24 años, de José Fernández, el lanzador más prometedor en las Mayores, mientras otros atletas tuvieron problemas dentro y fuera de los terrenos.

PanamericanWorld les propone un recorrido por los momentos que, de seguro, quedarán guardados en la memoria de los fanáticos del béisbol cubano y también abordaremos las historias de aquellos jugadores que no  tuvieron el rendimiento esperado.

JOSÉ FERNÁNDEZ (VILLA CLARA – MARLINS DE MIAMI)

José Fernández había pasado de ser una promesa para convertirse en el principal lanzador de los Marlins de Miami. Su codo operado en la temible Tommy John lucía en tan buena forma que el cubano mantenía una velocidad por encima de las 95 millas, que combinaba con un slider imbateable para así dominar a su antojo a los rivales. Ganó 16 partidos con una franquicia que terminó, nuevamente, con marca perdedora, ponchó a 253 bateadores en 182.1 entradas de actuación y fue incluido en la selección de la Liga Nacional en el Juego de las Estrellas. ¿Candidato al Cy Young? Indudablemente…pero todo terminó en la madrugada del domingo 25 de septiembre, cuando el bote en que viajaba se estrelló en Miami Beach. La muerte de Fernández conmovió al universo del béisbol.

JOSÉ DARIEL ABREU (CIENFUEGOS – MEDIAS BLANCAS DE CHICAGO)

La directiva y fanáticos de los Medias Blancas esperaban que Abreu, novato del año de la Liga Americana en 2014, pudiera superar lo alcanzado en las temporadas anteriores, en las que conectó más de 30 jonrones e impulsó más de 100 carreras. No sucedió así; pero, de cualquier forma, sería arriesgado catalogar como mala una campaña en la que el cienfueguero promedió para 293, con 25 jonrones y, una vez más, remolcó 100 anotaciones. Sus críticos apuntan—no sin cierta dosis de razón—que tuvo una pésima primera mitad y el repunte llegó cuando ya su equipo estaba hundido en el cuarto lugar de la división Central.

YOENIS CÉSPEDES (GRANMA – METS DE NUEVA YORK)

En Nueva York esperaban que Céspedes tuviera, a lo largo del campeonato, una actuación similar a la vivida en el cierre de 2015, cuando, bate en mano, impulsó a los Mets a la postemporada. Por eso le ofrecieron 75 millones de dólares, por tres años; sin embargo, Céspedes fue golpeado por las lesiones—como sucedió con varios jugadores de ese equipo—y esto influyó en su rendimiento general. Finalizó con promedio de 280, 31 jonrones y 86 impulsadas. Los Mets fueron eliminados en el partido de comodines por los Gigantes de San Francisco y Céspedes poco pudo hacer ante los envíos de Madison Bumgarner. Le quedan dos años de contrato, pero es muy posible que el cubano opte por salir a la agencia libre y busque un nuevo equipo, dispuesto a pagar por sus servicios al menos 100 millones de dólares.

YUNEL ESCOBAR (LA HABANA – LOS ÁNGELES ANGELS)

Este fue el cubano de mayor promedio en las Mayores. Escobar había mostrado, desde 2015, una mejoría notable en su capacidad ofensiva y con los Angels cumplió el rol que le asignaron, aunque ese equipo realmente fue un desastre. El habanero bateó para 304, con 28 dobles y 39 impulsadas.

YASMANI TOMÁS (LA HABANA – DIAMONDBACKS DE ARIZONA)

El “Tanque”, como lo apodan, por su complexión física, dio claras señales de estar mejor adaptado al pitcheo de Grandes Ligas. En su segunda campaña, Tomás disparó 31 cuadrangulares y remolcó 83 carreras, con un promedio de 272, aceptable para un slugger como él. Los Diamondbacks fueron una de las mayores decepciones en la Liga Nacional, pero difícilmente alguien pueda culpar al cubano del pobre balance de 69 ganados y 93 perdidos.

KENDRYS MORALES (LA HABANA – REALES DE KANSAS CITY)

Después de dos viajes consecutivos a la Serie Mundial, los Reales de Kansas City buscaban al menos avanzar a la postemporada; pero no sucedió así. En realidad, todo el equipo, con la excepción de Morales, rindió por debajo de lo esperado. El cubano fue el mejor bateador, al disparar 30 jonrones e impulsar 93 carreras.

ALEDMIS DÍAZ (VILLA CLARA – CARDENALES DE SAN LUIS)

Díaz fue la gran sensación del béisbol cubano esta temporada. Los nervios le jugaron una mala pasada al inicio y esto lo llevó a cometer varios errores; pero su ofensiva convenció a los directivos de los Cardenales de San Luis que le dieron un voto de confianza y el villaclareño respondió muy bien. Una lesión en la mano, producto de un fortísimo pelotazo, lo alejó de los terrenos, sin embargo, ni esto pudo impedir que Díaz finalizara el campeonato con excelentes números: promedio de 300, 17 cuadrangulares y 65 impulsadas.

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