Clásico Mundial: Estados Unidos y el cuento de la buena pipa


“¿Quieren que les haga el cuento de la buena pipa sobre Estados Unidos en el Clásico Mundial de béisbol?” Les faltaban varias estrellas, además, esto fue como un entrenamiento primaveral más,  responden no pocos y yo no les niego la ausencia de importantes jugadores o el desinterés o baja forma evidente en otros, sino que vuelvo a preguntar si “quieren que les haga el cuento de la buena pipa sobre Estados Unidos en el Clásico”. Así podríamos seguir durante un tiempo interminable y ningún argumento parecería  suficiente para acallar las fortísimas críticas que ya recibe la selección estadounidense, eliminada nuevamente en el principal torneo del béisbol internacional.

Cuatro años atrás el relevista JC Romero no pudo mantener una ventaja de dos carreras, en el noveno inning y Estados Unidos dejó al campo a Puerto Rico, para avanzar a su primera y única final en Clásicos Mundiales. Las imágenes del festejo de David Wright y todo el equipo norteño, sobre el césped del Dolphin Stadium, fueron mostradas una y otra vez, en no pocos medios de comunicación.

En 2013, la historia estuvo a punto de repetirse. Los boricuas tomaron ventaja en el marcador, 4 por 0; sin embargo, los estadounidenses descontaron la diferencia y estuvieron muy cerca de asumir la delantera en el partido; pero les faltó el batazo a la hora oportuna y JC Romero pudo completar el trabajo. Cuando cayó el último out, la decepción era más que evidente en el rostro de Joe Torre.

Por tercera ocasión consecutiva Estados Unidos decepciona en un Clásico Mundial. El país que tiene a más de 600 peloteros en Grandes Ligas vuelve a quedar fuera de una final. ¿Qué pasó esta vez? Muchos dicen que el equipo parecía superior al de los torneos anteriores; pero creo que fue todo lo contrario. En realidad, la selección solo lució bien en un partido (la cómoda victoria sobre Puerto Rico, 7 por 1, en el inicio de la segunda fase), pues en los otros 4 afrontó múltiples problemas.

Recapitulemos: cayeron ante México; luego estuvieron detrás de Italia y contra Canadá volvieron a tener la soga al cuello. Después, en Miami, triunfaron bien sobre los boricuas; pero los bates se enfriaron ante República Dominicana y Puerto Rico. La lesión de Wright sin dudas fue la peor noticia posible para Torre; pero, si analizamos los otros nombres en la alineación y sus estadísticas de por vida, entonces por supuesto que se podía esperar una mayor ofensiva.

Antes de que comenzara el Clásico Mundial, Torre había asegurado que un lugar diferente a la final sería un fracaso para su equipo. ¿Qué dirá ahora el veterano manager? Torre ha recibido críticas por la utilización de sus jugadores  y me imagino que estas se intensifiquen ahora, porque todavía resulta incomprensible por qué mantuvo tanto tiempo en el montículo al relevista Vinnie Pestano.

¿Justificaciones del revé? La ausencia de las grandes estrellas siempre estará en el primer lugar en la lista de “quejas y sugerencias”. Por supuesto que faltaban jugadores de primer nivel (desde Verlander hasta Teixeira y Jeter, lesionados), además, también es cierto que  los peloteros no están en óptima forma; pero esto sucede igual con casi todos los equipos que tienen insertados  a peloteros en el béisbol organizado estadounidense.

Por primera vez en la historia de los Clásicos tres continente estarán representados en la final. La presencia de Japón y República Dominicana no sorprende; pero, ¿alguien esperaba que Holanda y Puerto Rico llegaran tan lejos? Esta diversidad favorece al torneo; aunque los organizadores hubieran querido tener a Estados Unidos, en San Francisco. Puerto Rico se encargó de acabar con esas esperanzas. Dulce revancha de lo ocurrido en 2009.

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micolumnadeportiva

About micolumnadeportiva

Soy periodista y profesor de Periodismo Hipermedia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana