Leonardo Padura, inspiración para periodistas deportivos


El primer libro deportivo que leí, cuando solo tenía ocho años, fue “Estrellas del Béisbol, El alma en el terreno”, una recopilación de entrevistas a grandes peloteros cubanos, realizada por Leonardo Padura y Raúl Arce. En ese momento no tenía ni la menor idea de quiénes eran estos periodistas, ni creo que tampoco me importara mucho; pero quedé fascinado por las historias, no siempre felices, que emergían de las precisas descripciones y certeras preguntas de los autores.

La literatura con tema deportivo en Cuba no puede ufanarse de “grandes títulos”. La ficción parece haber olvidado la enorme cantidad de historias que están allí, a la espera de un sagaz escritor; mientras que el periodismo…se consume en “quién ganó-quién perdió-a quién le dedica la medalla”. Nuevamente, “sad but true”. Entonces, cuando quiero entender un poco más el espíritu en que se desarrolló el béisbol cubano, en los años sesenta y setenta, recurro, una y otra vez, a “Estrellas del Béisbol”. Es uno de los libros que guardo con más placer y me pregunto, ¿por qué no ha tenido una reimpresión?

En realidad lo que me impacta del libro es la introducción a muchas de las entrevistas y, por supuesto, las historias, no siempre felices, que narran estos brillantes peloteros, muchos de los cuales ya fallecieron (Guagua López, Manuel Alarcón); otros viven fuera del país y otros, duele escribirlo, han sido víctimas de la desmemoria.

Tal vez lo más triste sea que nadie ha logrado ni siquiera acercarse a lo logrado por Padura-Arce. Recuerdo que por los 50 años de las Series Nacionales, el periódico Juventud Rebelde publicó, durante varios meses, entrevistas a peloteros “olvidados”; pero estos textos—que, al igual que muchos cubanos, agradecí—estaban muy lejos de la calidad narrativa-descriptiva de “Estrellas del Béisbol”.

Acabo de leer que Leonardo Padura recibió el Premio Nacional de Literatura 2012. Mi primera impresión ante la noticia fue decir…“finalmente”. Lo merecía hace mucho tiempo, pues su brillantez como escritor ha quedado demostrada en no pocas obras, más allá de los avatares de Mario Conde. Como periodista, creo que ha sabido ser consecuente. Durante toda la carrera universitaria escuché-leí-admiré muchos de los textos producidos por Padura, cuando en el diario Juventud Rebelde convivía una generación de periodistas que dejó una huella en la prensa cubana. Hoy, los artículos de Padura casi nunca salen publicados en los medios nacionales; pero sus ideas, muchas veces polémicas, continúan circulando por el ciberespacio o terminan convertidas en libros recopilatorios de crónicas y comentarios que apenas sobreviven unos minutos en las pocas librerías a los que llegan.

Padura ha defendido siempre su pasión por el béisbol y, al igual que hace con todos los temas que aborda en su columna semanal para la agencia IPS, su mirada crítica y muy personal penetra en lo más profundo de lo que él considera son los principales problemas que han afectado al desarrollo de la principal pasión deportiva en Cuba. Es difícil no concordar con el Premio Nacional de Literatura 2012 cuando escribe: “La suma de éxitos parciales en los torneos internacionales de la última década (o más propiamente fracasos, para la exigencia nacional), el deprimido nivel competitivo de los campeonatos domésticos y el éxodo constante de jugadores hacia los circuitos profesionales, todo sumado a la agresión del fútbol aceptada y promovida desde los medios de difusión, crean las condiciones propicias para que una y otra vez se hable de crisis en la pelota cubana.”

Vea además:

Voy a hablar de pelota

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About micolumnadeportiva

Soy periodista y profesor de Periodismo Hipermedia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana