Surf, una filosofía de vida más que un deporte

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El surf es un deporte apasionante; pero, más que una actividad física muy exigente, en realidad también es una manera especial de entender la vida y relacionarse con la naturaleza.

¿Se puede aprender? Por supuesto que sí, ya que para eso existen escuelas que realizan campamentos de surf de mucho prestigio, en los que los profesores enseñan a niños y jóvenes no solo a buscar y dominar la “ola perfecta”, sino además a establecer una conexión especial con el mar.

Para los mercados turísticos, el surf ha demostrado ser en extremo valioso. Cada vez son más las personas que eligen determinados destinos por las posibilidades que ofrezcan estos de practicar este deporte tan peculiar. Los lugares de “culto” son varios, por ejemplo, está la Isla de Oahu (Hawái), con famosas playas como Waimea Bay, Pipeline o Sunset Beach.

España, aunque quizás no sea un destino líder en materia de surf, sí ha logrado un notable desarrollo en la última década. Los casi ocho mil kilómetros de longitud de costa sin dudas ayudan y, poco a poco, varios sitios se han posicionado como imperdibles para los amantes del surf.

Uno de los más mencionados es Mundaka (Vizcaya). Allí la ola izquierda—porque rompen de manera ordenada hacia esa posición—es tan llamativa que no pocos la consideran entre las mejores de Europa. La ola en la playa de Mundaka tiene como promedio entre 3 y 4 metros de altura y recorre más de 400 metros.

Otra de las canteras surfistas es la playa de Zarautz, que tiene casi dos kilómetros y medio de longitud en los que es posible disfrutar de olas durante todo el año. Allí no existen grandes corrientes y sus olas son buenas en todo tipo de mareas, especialmente en la baja.

Un sitio en el que tampoco faltan olas es la playa de Somo, ubicada a 30 kilómetros de Santander. En el listado no puede quedar fuera la playa de Rodiles, muy frecuentada en verano. La ola de este lugar rompe a la izquierda, como en Mundaka. Las olas son potentes, así que es un espacio ideal para surfistas con más experiencia.

En Galicia no hay otra playa más completa para la práctica del surf que Pantín. El agua es fría casi todo el año y no faltan olas. Seguimos el recorrido hasta Razo, ubicada en la conocida “Costa da Morte”. Tiene 6 kilómetros de longitud y su fondo de arena la convierte en un lugar muy apropiado para aquellos que comienzan en el surf.

Para los más aventureros está El Quemao, al norte de la isla de Lanzarote, en Canarias. Allí rompe una de las olas más peligrosas del Océano Atlántico. Únicamente los surfistas con muchas horas sobre una tabla pueden dominar las olas que rompen en un fondo de lava volcánica y que, para complicar más todo, tiene poca profundidad.

Al sur de España encontramos El Palmar, reconocida como una de las playas más populares entre los amantes del surf. Cuenta con más de 4 kilómetros de litoral, con olas tanto de izquierdas como de derechas. En el verano el mar está tranquilo, pero entre noviembre y marzo es posible chocar con olas de metro y medio.

¿Se animan a practicar surf? Pocas cosas en el mundo se comparan con el hecho de deslizarnos sobre una ola que pasa entre nosotros y sigue su camino, hasta desaparecer en la orilla.