Ajedrecistas cubanos y el reto de prorrogar su estancia en Copa Mundial de Bakú

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Por primera vez en su historia, Cuba tendrá a cinco representantes en una Copa Mundial de ajedrez. Leiner Domínguez, Lázaro Bruzón, Yuniesky Quesada, Isán Ortiz y Ermes Espinosa llegaron por caminos distintos a este fortísimo evento y, aunque sus posibilidades son diferentes, tienen el mismo objetivo: permanecer el mayor tiempo posible, o sea, avanzar en los matches, en Bakú, sede del evento y de la próxima Olimpiada, en 2016.

Leinier logró el boleto por la estabilidad en su ELO, entre febrero de 2014 y enero de 2015, que fue de 2750 puntos. Por su  coeficiente actual de 2726 puntos terminó ubicado en el puesto 18, entre los 128 participantes de la Copa. En la primera ronda tendrá como rival al Gran Maestro argentino Federico Pérez Ponsa, quien logró su clasificación en el Continental 2015 y ocupa el lugar 111 del ranking, con 2563 unidades. El mejor ajedrecista de Iberoamérica no debe tener problemas para clasificar a la segunda fase, donde se enfrentaría al vencedor del duelo entre el estadounidense Gata Kamsky y el armenio H. Melkumyan.

Mientras, Lázaro Bruzón (2659) aseguró su regreso a la Copa Mundial con su actuación en el torneo zonal 2.3, desarrollado en Santa Elena. El tunero no llega a la ciudad azerí en su mejor momento. Por ejemplo, en abril de este año su ELO era de 2691, pero sus pobres resultados en el Abierto de Chicago, el Memorial Capablanca en La Habana y en el Hannan Danzhou Super Grand Master, en China, lo hicieron descender en el ranking. En Bakú tendrá tablero por medio al indio Santosh Gujrathi Vidit (2651) y este podría ser un duelo  muy cerrado.

Otro que regresa a la Copa es Yuniesky Quesada (2643). El villaclareño obtuvo su clasificación al evento en el Continental 2015, en Montevideo; pero ha estado inactivo desde su participación en el Memorial Capablanca. Su oponente será el ruso Ernesto Inarkiev (2660) quien sale como favorito.

El holguinero Isán Ortiz fue el primer cubano que garantizó su viaje a Bakú, porque ganó la plaza en el Continental del año pasado. El tricampeón nacional tampoco parece estar en su mejor momento y, después de un año en el que mantuvo su ELO sobre 2600, cayó estrepitosamente en el torneo de Alajuela, en Costa Rica y no ha podido recuperarse. En la Copa, su adversario será el Gran Maestro de la súper elite, Maxime Vachier-Lagrave (2731) quien viene de jugar muy buen ajedrez en la Copa Sinquefield, en San Luis, donde terminó igualado en la segunda posición. Ortiz realmente no parece tener ninguna opción frente al francés.

El único debutante por Cuba en Copas Mundiales será el villaclareño Ermes Espinosa, quien clasificó junto a Bruzón en el zonal 2.3. Por su ELO de 2495 puntos fue colocado en la plaza 118 y esto lo obligará a enfrentar al onceno jugador de mayor fuerza en la Copa, el ruso Sergey Karjakin (2762). El solo hecho de clasificar fue muy meritorio para Espinosa, actual subcampeón nacional. Obtener al menos tabla en una de las dos partidas sería un resultado formidable.

UNA COPA FORTÍSIMA, SIN CARLSEN NI ANAND

La Copa Mundial en Bakú tiene en su nómina a la gran mayoría de las estrellas del universo ajedrecístico. Las dos ausencias más notables son la del campeón mundial, el noruego Magnus Carlsen y el indio Viswanathan Anand. El prodigio pidió, a través de su perfil en Facebook, que la corona de la FIDE se disputara con un formato similar al de esta Copa, como ya se hizo en más de una ocasión; pero, al parecer, su propuesta—realmente inesperada— no ha tenido muchos seguidores.

El gran incentivo de la Copa es que ofrece dos boletos para el próximo Torneo de Candidatos, del que saldrá el retador de Carlsen. Para este certamen ya están clasificados los estadounidenses Hikaru Nakamura y Fabiano Caruana—por su actuación en la serie Grand Prix—; pero, de cualquier forma, ambos jugarán en Bakú, donde se repartirá una bolsa de 1,6 millones de dólares.

Ocho de los diez Grandes Maestros que ocupan las primeras posiciones del ranking mundial estarán en la urbe azerí, por lo que todas las miradas estarán centradas en Veselin Topalov, Nakamura, Caruana, Anish Giri, Liren Ding, Vladimir Kramnik, Wesley So, Alexander Grischuk y, aunque oficialmente todavía no está en el Top 10 de la FIDE, todos consideran entre los favoritos al armenio Levon Aronian, especialmente tras su brillante victoria en San Luis.

FORMATO DE COMPETENCIA

La Copa volverá a jugarse por el sistema KO, entre los 128 participantes. Los matches serán de dos partidas clásicas, a un ritmo de 90 minutos para 40 movimientos, seguido por media hora más hasta el final del cotejo; además, los ajedrecistas recibirán una bonificación de 30 segundos por cada jugada desde el inicio.

Si el marcador de las partidas clásicas concluyera 1-1, entonces se efectuarían dos partidas rápidas, a 25 minutos. De persistir la igualdad se realizarán otros dos cotejos rápidos, pero a 10 minutos. Si tras estas cuatro partidas continuara el empate, los organizadores fijaron la celebración de dos cotejos blitz, a 5 minutos. Si no hubiera un vencedor, la última instancia sería la partida de “muerte súbita”, en la que las blancas recibirán cinco minutos en el reloj, por cuatro las negras. En caso de tablas, clasificaría el jugador que condujo las piezas oscuras.

En la anterior Copa Mundial, en 2013, jugada en Tromso, Noruega, los tres cubanos pasaron la primera ronda. La gran sorpresa fue el triunfo de Ortiz sobre la húngara Judit Polgar. Bruzón y Ortiz cedieron en sus segundos matches; mientras Leinier avanzó hasta la fase de 32, donde perdió ante Vachier-Lagrave. ¿Podrán mejorar los ajedrecistas cubanos estos resultados en Bakú?

GANADORES DE LAS COPAS MUNDIALES ANTERIORES:

2005 – Levon Aronian
2007- Gata Kamsky
2009- Boris Gelfand
2011- Peter Svidler
2013- Vladimir Kramnik

Publicado en Cubahora