Glenhis Hernández y el dedo de la discordia

Que los jueces fueron, cuando menos, poco justos en las peleas finales del taekwondo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Veracruz, no creo que sea un secreto, quizás ni para los propios mexicanos, principales beneficiados de la “vista gorda arbitral; pero, realmente, nada justifica el obsceno gesto realizado por la cubana Glenhis Hernández, en la ceremonia de premiación de la división de menos de 73 kilogramos. Además de ofensivo, fue infantil y con graves consecuencias para la campeona mundial de 2013 quien se perderá los Panamericanos de Toronto y probablemente los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

Las respuestas, de ambos lados, han sido poco convincentes. El presidente de la Federación mexicana de taekwondo, Juan Manuel López, quien forma parte del comité regulador que supervisa esta disciplina en los Centroamericanos impulsó a que el castigo fuera el más fuerte posible; sin embargo, ni una palabra ante las críticas por el arbitraje. “Se determinó un año de suspensión, con lo que queda fuera de Panamericanos y muy posiblemente del ciclo olímpico en virtud de que hubo toda la intención de hacer la señal, porque estaba bastante molesta. La competidora hizo una señal obscena que no podemos permitir ni como Unión Panamericana, ni como Federación Mundial, del que formo parte del comité directivo en ambos. No podemos permitir estos actos que manchan el taekwondo”. Claro, tampoco debieran permitir la existencia de un arbitraje parcial.

Del otro lado, la explicación del cuerpo médico cubano es poco creíble. Resulta que ella estaba lesionada en la mano y esto le impedía cerrarla, al levantar los brazos en el podio. Por tanto, tuvo que dejar el dedo del medio arriba; pero… las imágenes hablan por sí solas. “Me siento ofendida, no soy cualquier competidora”, aseguró Glenhis. Tiene razón. Es la campeona mundial y panamericana, por lo que con más fuerza debía cuidar su imagen y evitar este tipo de protestas obscenas, infantiles, inútiles…

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