Otra carga al bate en un estadio cubano (+Video)

García y Lunar discuten después del pelotazo en el Sandino (foto de Carolina Vilches)

García y Lunar discuten después del pelotazo en el Sandino (foto de Carolina Vilches)

Las imágenes transmitidas por la televisión fueron, nuevamente, bochornosas. Una recta alta, casi por la cabeza, luego un guante tirado, bancos vacíos, golpes con un bate, sangre, puntos cogidos en el labio lacerado y, al final, la sensación reforzada de que el béisbol cubano ha caído en un enorme vacío, apreciable no solo en los resultados. Entre las partidas hacia otros lares, la estrechez económica y mental y ahora una violencia exacerbada, ¿qué queda para los que seguimos el béisbol?

Una semana atrás, también a través de la TV (¡qué mala suerte para la Federación cubana!) pudimos apreciar cómo el derecho avileño, aunque ahora lanza por Vladimir García, volvió a golpear al villaclareño Ramón Lunar. Primer inning, recta alta, a la espalda, para que no hubiera lugar a las dudas. Algo similar ocurrió en la primera fase de la 53 Serie Nacional, en el duelo entre Villa Clara y Ciego de Ávila, y ya sabemos cómo terminó: una llamada telefónica desde La Habana fue suficiente para “despedir” al árbitro Lobaina y solo así el director Roger Machado “permitió” que su selección regresara al terreno. Triste papel de los directivos que manejan (controlar es un infinitivo demasiado fuerte, que no se aplica a la realidad) al béisbol cubano; pero la historia empeora…

Regresemos primero al estadio “Sandino”, de Santa Clara, donde Lunar finalmente reaccionó ante García (a quien le había conectado un jonrón inolvidable, en un partido de playoff) y, tras recibir otro bolazo abiertamente intencional partió hacia el montículo, bate en mano, dispuesto a todo. Afortunadamente no hubo “swines” y el árbitro principal, de seguro con el “recuerdo de Lobaina” en mente, apenas atinó a expulsar a Lunar; pero dejó en el montículo al agresor. Pobre arbitraje cubano. Tantas presiones, de arriba, abajo…

Los hechos violentos continuaron y volvieron a involucrar a Villa Clara. En el último partido de la subserie ante Matanzas, en el estadio “Victoria de Girón”, Freddy Asiel Álvarez, considerado el mejor lanzador cubano, un tipo tranquilo, aficionado a los caballos, pues perdió el control, los estribos y terminó haciendo lo que un profesional nunca debe hacer: golpear intencionalmente a otro.

Esta vez la sangre sí llegó al río: los dos pelotazos a Yasiel Santoya calentaron el ambiente y cuando Víctor Víctor Mesa recibió un bolazo casi por la cabeza, ahí “ardió el Girón”. Álvarez se quitó y lanzó el guante, como forma de protegerse, los bancos quedaron vacíos en apenas segundos y entre la zona de tercera y el montículo, el matancero Demys Valdés hizo “swines” con el bate. Uno de estos impactó, en la boca, a Lunar quien trató de interponerse entre el airado matancero y Álvarez. El golpe provocó un corte que necesitó decenas de puntos en un hospital y, quizás, haya marcado el fin de la temporada para el mejor defensor de la primera base en la Serie del Caribe 2014 (de las pocas cosas salvables del equipo villaclareño en ese torneo).

Los comentaristas televisivos pedían “medidas ejemplarizantes” y con el mal ambiente que se ha creado alrededor de estos dos hechos, me parece que Freddy Asiel y, especialmente Valdés, podrían recibir severos castigos. En eso de “poner presión cuando el mal ya está completo” somos un caso digno de estudio en todo el mundo. Las imágenes mostradas, aunque no repetidas luego por la transmisión, fueron bochornosas. Resulta muy lamentable que García y Álvarez, dos ídolos del pitcheo cubano, canalicen frustraciones, desencuentros, en pelotazos. ¿Por qué no en ponches? ¿Por qué los estadios dejaron de ser seguros? Otra vez, muchas preguntas…y pocas respuestas.

Vean aquí el video, subido por el blog Zona de Strike:

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micolumnadeportiva

About micolumnadeportiva

Soy periodista y profesor de Periodismo Hipermedia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana