Cuba en el Clásico Mundial: Holanda nos devolvió a la tierra

 Holanda volvió a derrotar a Cuba


Holanda volvió a derrotar a Cuba

Cuando un equipo batea en cinco ocasiones para doble play, anota apenas dos carreras con 12 imparables y sus relevistas son inefectivos siempre le resultará muy difícil triunfar en un partido de béisbol. Todo esto le sucedió a la selección cubana, por tanto, la pizarra final del importantísimo primer encuentro de la segunda fase del III Clásico Mundial, no debería sorprendernos: Holanda extendió su dominio con una victoria de 6 carreras por 2.

Nada funcionó en el equipo que dirige Víctor Mesa y desde el primer inning fue evidente que el abridor, Ismel Jiménez, no estaba en su mejor noche. Los holandeses abrieron el marcador en el segundo capítulo, por un jonrón de Curt Smith. Poco después, Kalian Sams disparó un largo doble al jardín central y  Andrelton Simmons trajo hacia el home a su compañero, con un jit impulsor.

La actuación de Ismel terminó con el doble de Jonathan Schoop. El espirituano solo trabajó 1,2 innings, en los que recibió cinco imparables y fue el perdedor del desafío. El primer relevista, Freddy Asiel Álvarez, mostró un mayor control sobre sus lanzamientos y contuvo a los europeos durante cuatro innings.

En el final del segundo capítulo, Alfredo Despaigne aprovechó una recta afuera del abridor Diegomar Markwell y llevó la pelota más allá de las cercas del jardín derecho. Cuba estaba en el juego, 2-1. El marcador pudo cambiar en varias ocasiones, por ambos equipos—los holandeses dejaron a 14 corredores en circulación—; sin embargo, hasta el sexto inning la pizarra se mantuvo con la mínima diferencia.

Con dos corredores en circulación y dos outs, Víctor decidió sacar a Freddy Asiel, quien había trabajado bien—cuatro innings, en los que recibió solo dos indiscutibles—y trajo como segundo relevista a Yadier Pedroso. Esta decisión de seguro despertó muchas polémicas entre los fanáticos, sobre todo por el resultado: en el segundo lanzamiento, Pedroso dejó en zona alta su recta y esto lo aprovechó de inmediato Jonathan Schoop. Su jonrón impulsó tres anotaciones y con ese pitcheo terminaron las esperanzas cubanas.

Desde el montículo, el zurdo Markwell afrontó varias complicaciones; pero supo salir de ellas con el apoyo de una defensa que logró cortar, con sus cinco doble plays, cualquier intento de la ofensiva cubana.
Por ejemplo, en el primer capítulo Guillermo Heredia abrió con imparable y, a continuación, Alexei Bell entregó dos outs; en el segundo, Eriel Sánchez fue doblado en primera base, después de que el torpedero Schoop capturara un fly; más adelante, en el tercer capítulo, Bell logró un imparable, pero el rolling de José Miguel Fernández produjo dos outs. En el cuarto, Cepeda ilusionó a no pocos con un imparable, sin embargo, “Pito” Abreu cortó esas esperanzas con su rolling. Por último, en el sexto, nuevamente Abreu—en un juego para el olvido, de 4-0—conectó un rolling que sirvió para agregar dos outs.

Los holandeses marcaron su sexta anotación en el octavo inning, por un doble de Schoop, sin dudas el bateador más destacado del desafío, al compilar de 6-3, con cuatro impulsadas. Otros peloteros destacados de los vencedores fueron: el primer bate Andrelton Simmons, de 4-2, una anotada y una impulsada; mientras, Kalian Sams terminó de 4-2 y dos anotadas.
Markwell trabajó durante seis innings. Su relevista, León Boyd, entró en complicaciones en el octavo, porque permitió el cuadrangular de Yuliesky Gourriel; pero se las arregló para dominar a Alexei Bell, con dos corredores en circulación. El desafío lo cerró fácilmente Loek van Mil.

La selección cubana, además de los cinco batazos para doble play, tuvo otros momentos poco agradables a lo largo del desafío. Por tercera ocasión en el certamen, Víctor Mesa le ordenó al receptor Eriel Sánchez que intentara un toque de sacrificio, para adelantar al jugador. Nuevamente el espirituano—poco habituado a esta “tarea”—falló. La defensa cometió dos errores, de Erisbel Arruebarruena y José Miguel Fernández; pero también tuvo “errores mentales”, como el toque de bola capturado por Yander Guevara y el encontronazo entre Yuliesky Gourriel y Arrubarruena, al fildear un rolling.

Víctor Mesa utilizó a siete lanzadores. Seis de sus cambios parecieron acertados; pero bastó uno solo, el de Yadier Pedroso, para sacar de paso por completo al equipo. El director cubano discutió—con toda la razón de su lado—una decisión arbitral sobre un batazo de José Dariel Abreu, en el octavo. Las repeticiones televisivas mostraron claramente que la pelota había tocado el piso; sin embargo, los árbitros sostuvieron que la primera base, Curt Smith, capturó el foul fly.

El revés colocó a Cuba contra la pared. Un nuevo fracaso significará el regreso a casa. El rival del segundo día será el derrotado del duelo entre Taipéi de China y Japón, los otros dos integrantes del grupo. ¿Abrirá Víctor Mesa con Danny Betancourt este partido?

Las sorpresas continuaron en el Clásico Mundial, porque en el grupo D, que se celebra en Phoenix, los italianos reaccionaron ante el estelar cerrador Sergio Romo y dejaron atónitos a los mexicanos al obtener una inesperada victoria, 6 por 5; mientras, en San Juan, la ofensiva dominicana lució muy ajustada en el triunfo por 9 a 3 sobre Venezuela.

Anotaciones por entradas:

HOL     020 003 010  6  14 0
CUB   010 000 10x   2  12  2
Ganó: Diegomar Markwell Perdió: Ismel Jiménez HRS: Alfredo Despaigne, Yuliesky Gourriel, Curt Smith y Jonathan Schoop

Vea además:
Cobertura  jugada a jugada del partido Cuba vs. Holanda

Publicado en Cubahora

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About micolumnadeportiva

Soy periodista y profesor de Periodismo Hipermedia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana